Como lacar las puertas en blanco

En los últimos años se han puesto muy de moda las puertas lacadas en blanco. El hecho que cada vez (sobre todo en las ciudades) se hace uso de apartamentos más pequeños, y dado que el blanco siempre da un aspecto de mucha mayor amplitud que otras tonalidades, el lacado blanco en puertas está poniéndose muy de moda.

Es cierto que se pueden adquirir puertas lacadas en blanco, pero también es verdad que muchos manitas del hogar prefieren utilizar sus propias puertas y realizar esta ardua tarea de lacar en blanco las puertas.

Una de las maneras más fáciles de como lacar las puertas en blanco es utilizando acrílicos. Los acrílicos de la actualidad conservan todas las propiedades de los antiguos esmaltes pero mejoran en aspectos tóxicos, inflamables e inodoros.

Para lacar las puertas en blanco se necesita, además de un acrílico, una masilla de relleno, una esponja de lija, una cinta de carrocero, un pequeño rodillo o brocha plana y aproximadamente un litro de esmalte acrílico por cada puerta que se vaya a lacar.

El proceso es bastante sencillo. Primero de todo habrá que desmontar la puerta y descolgarla de su marco, quitar los herrajes y colocarla sobre una superficie plana con la que podamos trabajar con tranquilidad.

Luego realizaremos un repaso con la masilla para tapar todas las pequeñas imperfecciones ocasionadas a lo largo del tiempo y dejaremos secar durante un rato. Posteriormente lijaremos con una esponja para dejar la superficie lisa y para que luego el esmalte pueda agarrarse bien sobre la pintura. Tras pasar la lija habrá que pasar un pequeño trapo levemente húmedo para sacar todo el polvo que haya dejado y una vez realizado todo esto ya podremos aplicar el lacado sobre la puerta, ya sea con brocha, rodillo o pistola, según prefiramos.

Una vez pintado se dejará secar durante unas aproximadamente 6 horas, y ya una vez secos colaremos los herrajes y volveremos a montar la puerta. Así de fácil.